Luana Cardozo y su pequeño hijo Rayan se mostraron felices y emocionados tras el dramático momento. La cabo Valeria Pintos contó cómo vivió la emergencia y aseguró que, en ese instante, fue más mamá que policía.
Como informáramos en Artigas Noticias, un niño de apenas dos años fue salvado por efectivos de la Seccional Primera de Artigas luego de atragantarse con una gomita dulce. Su madre, Luana Cardozo, corrió desesperada hasta la dependencia policial en busca de ayuda, donde los funcionarios actuaron rápidamente y lograron salvarle la vida.
Hoy volvimos a hablar con Luana y con su pequeño Rayan, quienes se mostraron felices y emocionados por el desenlace de aquella dramática situación. La angustia de esos minutos dio paso al alivio y al agradecimiento hacia los policías que intervinieron para ayudar al niño.
También hablamos con la cabo Valeria Pintos, una de las protagonistas de esta historia, quien nos contó cómo vivió esos momentos de tensión. Madre de tres hijos, recordó que uno de ellos tiene aproximadamente la misma edad que Rayan.
La funcionaria reconoció que, en ese instante, fue más mamá que policía. Actuó rápidamente, aplicó la maniobra necesaria para asistir al pequeño y logró que pudiera volver a respirar. Sin embargo, una vez superada la emergencia, la emoción se hizo sentir: contó que después le temblaba todo, reflejo de la tensión que había vivido.
Pintos también felicitó a Luana por haber reaccionado rápidamente y buscar ayuda sin perder tiempo, una decisión que resultó fundamental para que los efectivos pudieran intervenir de inmediato.
La cabo destacó, además, la importancia de estar preparados para responder ante situaciones de emergencia y recordó que los policías están permanentemente en la primera línea, dispuestos a ayudar a todas las personas que lo necesiten.
Desde la Jefatura de Policía también se destacó el accionar de esta efectiva policial, cuya rápida intervención fue clave para salvar la vida del niño.
Pero quizás el momento más emocionante llegó al final del encuentro. Con su inocencia, Rayan miró a la policía que lo había ayudado, le dijo «muchas gracias, policía» y le tiró un beso.
Un gesto pequeño, pero cargado de significado, que resume lo vivido y emociona a todos los que conocieron esta historia.
Una historia de vida impresionante, en la que la rapidez de una madre, la vocación de servicio de una policía y un gesto de agradecimiento de un niño de dos años dejaron una huella que difícilmente se olvide.
Fonte: Artigas Noticias
